REENCARNACIÓN

Reencarnación. Y pensaba la puerta sintiéndose muy vacía; solo me queda creer en la reencarnación, creer que el día de mañana moriré y reencarnare en alguna mariposa, y recorreré las calles sin parar, sin esperar que alguien me toque para sentir vida. Suspiró con fe. Pequeños escritos de una flor. Puerta de la entrada de... Leer más →

PACIENCIA MANDARÍN

Un mandarín, a punto de asumir su primer puesto oficial, recibió la visita de un gran amigo que iba a despedirse de él.          - Sobre todo, sé paciente – le recomendó su amigo – y de esa manera no tendrás dificultades en tus funciones.          El mandarín dijo que no lo olvidaría.          Su amigo le repitió... Leer más →

SEÑOR YE

Al señor Ye le gustaban tanto los dragones que los tenía pintados o tallados por toda la casa. Cuando se enteró el verdadero dragón de los cielos, voló a la tierra y metió su cabeza por la puerta de la casa del señor Ye y su cola por una de las ventanas. Cuando el señor... Leer más →

CARPA KOI A DRAGÓN

Hace mucho tiempo en un pasado lejano, el agua del río azul que fluía desde el cielo y el río dorado que fluía desde la tierra, estaban separados por el legendario portal del Dragón. El río dorado, llamado así por el color oro de sus aguas, era el último lugar donde podían nadar libremente los... Leer más →

RAIMUNDO

Lo cierto es que fueron años de arduo y pragmático aprendizaje, con lapsos de desalineamiento en los que estuvo a punto de desistir. Pero al fin triunfó la perseverancia y Raimundo aprendió a ladrar. No a imitar ladridos, como suelen hacer algunos chistosos o que se creen tales, sino verdaderamente a ladrar. ¿Qué lo había... Leer más →

EL FARO 

A aquel faro le gustaba su tarea, no sólo porque le permitía ayudar, merced a su sencillo e imprescindible foco, a veleros, yates y remolcadores hasta que se perdían en algún recodo del horizonte, sino también porque le dejaba entrever, con astuta intermitencia, a ciertas parejitas que hacían y deshacían el amor en el discreto... Leer más →

PACAS DE HENO

Era Matías un burro, obstinado a no poder, que quiso al ver una cigüeña sobre su nido volar, quererla imitar moviendo sus orejas a la par. Martina, la mula, le criticó, porque era una locura considerar que por muy grandes que tuviera sus apéndices auditivos, se pudiera por el aire desplazar. Como terco era, insistió... Leer más →

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